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Pulso por el patinete eléctrico de alquiler en las aceras de Barna

Desde el mes pasado de diciembre, los patinetes eléctricos de color negro y morado con el logotipo de la compañía  Reby, atados a las plazas de parking de bicis (cuando están bien estacionados) se han sumado a la vegetación de automóviles de empleo compartido, que se pueden recoger y regresar a dejar en la calle pagando por minutos de empleo mediante las respectivas aplicaciones móviles, que ocupan las aceras de Barcelona: son cien automóviles, solo una prueba piloto bien desde la perspectiva de la compañía. Una infracción flagrante de la ordenanza aprobada en el dos mil diecisiete que regula la circulación de los automóviles de movilidad personal en Barna, desde patinetes a ‘segways’ o bien triciclos, para el Municipio. Mas en contraste a incursiones precedentes, que se saldaron con retiradas inmediatas, el centenar de Reby prosiguen allá, aun una vez que el Municipio lanzase una primera tanda de multas disuasivas, cincuenta y dos de cien euros cada una.

Conforme fuentes municipales, se estudia las posibilidades para actuar de forma más taxativa y retirar los patinetes de las calles. Y en ningún caso se prevé autorizar los patinetes de alquiler en las calles de Barna en la inminente normativa que regulará el ‘sharing’ de bicis y motocicletas eléctricas con cifras moderadas para impedir que los pequeños automóviles de 2 ruedas desborden el espacio libre en la vía pública, en contraste a urbes como la capital de España que están a puntito de autorizar hasta diez.000 licencias.

El pulso entre la compañía y el consistorio prosigue en tablas. Y esencialmente por una potencial vaguedad de la normativa municipal, a la que se acoge la compañía. Conforme los textos de difusión de la ordenanza, en trípticos y webs, los automóviles de movilidad personal que “hagan una actividad de explotación comercial, turística o bien de ocio con ánimo de lucro” deben circular “obligatoriamente acompañados con un guía”, y solo pueden circular por todos y cada uno de los carriles donde un patinete privado puede hacer en conjuntos de hasta 2 personas y un guía. Los conjuntos de 3 a 6 personas y guía solo pueden circular por trayectos turísticos limitados, y los conjuntos más abundantes se prohiben.

Mas la normativa publicada en el Folleto Oficial de la Provincia de Barna tiene otro redactado: “los automóviles de los modelos A y B (con un máximo de 2 personas y el o bien la guía) (…) pueden circular conforme los usos y condiciones de circulación del artículo catorce ter”. Para el municipio, es evidente la demanda de guía, o sea, del empleo en el marco de una visita turística, no como vehículo de transporte personal. En una lectura del texto con otros intereseses, ese máximo no implica ningún mínimo (un conductor solitario). Sin embargo, la enorme mayoría de las multas se han emitido por estacionar en los espacios reservados a las bicis, no por circular de forma individual y sin guía.

Los impulsores de la iniciativa tienen otro razonamiento para sostenerse en sus 13 y estimar que tienen exactamente el mismo derecho a sostener su actividad en las calles que las motocicletas blancas de Cooltra, las verdes de Yego, las amarillas de Muving, las bicis y motocicletas rojas de Scoot, las naranjas de Donkey Republic y, en L’Hospitalet, las grises de Mobike. En el caso de las bicis, Barna fuerza a que cuenten con un sistema que les deje anclarlas a las ‘u’ donde deben estacionarse apropiadamente, motivo por el que vetado la entrada de Mobike. Reby dispone de ese dispositivo, cuyo cierre es preciso finalmente un recorrido, y asimismo intenta, como solicita la normativa, que los usuarios estacionen de forma conveniente y utilicen casco, y no deja estacionar en áreas peatonales como la mayoría de Ciutat Vella. Si bien, en contraste a las motocicletas, es el viajante quien debe traerlo de casa. La aplicación asimismo notifica de las condiciones para circular con patinetes de clase A o bien B por Barcelona: a treinta quilómetros por hora en carril en carril bicicleta en calzada y en las carriles de empleo general que tengan asimismo este límite, a diez o bien veinte, conforme la señalización, en los carriles bicicleta en acera, y a diez quilómetros por hora, respetado la prioridad del paseante, en calles peatonales y parques públicos.

Más simple retirar sin cadena

En precedentes desembarcos de patinetes eléctricos el pasado verano, los de Wind en Barna y los de Lime en L’Hospitalet (igual que, en exactamente las mismas datas, en Valencia), se procedió a la retirada de los automóviles de las calles. Mas el caso era diferente: ninguno de ellos contaba con sistema de unión a los estacionamientos de bicis. Sus usuarios los dejaban, tras su empleo, donde su buen o bien mal comprender les recomendaba. Y la Guarda Urbana podía retirarlos con exactamente la misma sencillez, sin proponerse las consecuencias de romper o bien forzar sus cadenas y candados digitales.

diez.000 en la villa de Madrid

Si bien para retirada sonada, la de la villa de Madrid, a inicios de diciembre, cuando el Municipio de la villa de Madrid rechazó el permiso para actuar en la capital a 3 compañías, Voi, WInd y Lime, y les dio setenta y dos horas para retirar los automóviles de las calles. Mas esta actuación sumaria contra las compañías que no cumplían la entonces recién aprobada ordenanza de movilidad sustentable (demandaba que sus aplicaciones les impidieran empezar o bien terminar sus recorridos en las zonas donde está prohibido su estacionamiento) era solo el prólogo de una regulación que está a puntito de ocupar nuevamente las calles de la villa de Madrid de este nuevo modo de movilidad urbana.

Esta semana el área de Medio Entorno y Movilidad de la capital de España anunció que veinticinco empresas han pedido licencias para ciento mil novecientos patinetes eléctricos de alquiler. El Gobierno de Manuela Carmena ha establecido un límite máximo de diez.000 automóviles, cuyas licencias se van a repartir sosteniendo cuotas por distritos proporcionales a las vías alcanzables conforme la ordenanza, singularmente para eludir una acumulación en el centro, donde solo van a poder autorizarse trescientos sesenta. Tras valorar las ofertas a lo largo de un periodo de un par de semanas, los patinetes retornarán, y en grande, en un periodo máximo de un par de meses.

Experiencia en Sant Cugat

Considerablemente más cerca, otro municipio ha decidido asimismo comenzar a abrir las puertas al patinete eléctrico de alquiler. Sant Cugat retiró el año pasado los modelos de Reby que asimismo aterrizaron de forma experimental antes que el ayuntamiento aprobara su normativa regulativa. Mas una vez elaborada, y aprovechando los doce quilómetros de carril bicicleta enlazados con la estación de Ferrocarrils de la Generalitat de Sant Joan y el Centro de salud General de Catalunya, donde se ubican las bases de recogida de los patinetes, esta semana ha puesto en marcha una prueba conduzco controlada desde la Administración. A lo largo de un periodo de 3 meses, hasta el veintiocho de abril, las compañías que lo han pedido pueden desplegar sus automóviles en un área delimitada, el Parc d’Activitats Econòmiques de Cánido Sant Joan. La posible puesta en marcha de un servicio extendido va a deber aguardar a que se valore el resultado de la prueba iniciada ahora.

Sí van a llegar, cuando menos, seis mil licencias de ‘bicisharing’ y ‘motosharing’

En el índice de prioridades municipal, en lo relativo a movilidad compartida, el patinete eléctrico figura en último sitio. Ya antes van a ir la regulación y/o las medidas de estímulo de la oferta a fin de que el ‘carsharing’ no sea un desierto en Barna con respecto a la villa de Madrid, y todavía más tras el reciente cierre de Avancar. Y ya antes todavía, la regulación de 2 subsectores ya en plena expansión en Barna, la bibicleta y la motocicleta eléctricas compartidas. En el plenario del veintidos de febrero está previsto que se apruebe la tasa que debe gravar con setenta y uno con cinco euros por vehículo y año estas 2 ofertas. Y paralelamente, un reglamento que establezca las condiciones del servicio y saque a concurso una cantidad de licencias seguramente algo superior a las seis mil planteadas en un inicio.

Con todo, la asociación que reúne a la mayor parte de empresas que ofrecen estos servicios en Barna, Smart Mobility, ha presentado alegaciones a una propuesta de regulación que consideran «discriminatoria y desproporcionada».Considera que la tasa está calculada contando con que los automóviles ocupan siempre y en todo momento las aceras, asigna exactamente el mismo importe a motocicletas y bicis, que ocupan menos espacio, vulnera la «libertad de establecimiento» y «no tiene en el impacto positivo (social y medioambiental)»

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