Pulsaciones normales del corazón
Salud

Pulsaciones Normales | ¿Qué es una frecuencia cardiaca normal?

La frecuencia cardiaca es un signo vital y también esencial con el que medir tu estado de salud. Es la encargada de medir la cantidad de veces por minuto que el corazón late o bien se contrae. Si bien debes tomar en consideración que su velocidad puede alterarse a consecuencia de una mayor actividad física, una amenaza a la seguridad o bien aun por una emoción.

Las pulsaciones normales en reposo se ubican entre cincuenta y cien pulsaciones por minuto y son las que tiene una persona cuando está relajada. Tener una frecuencia normal no señala que no tengas ningún género de enfermedad, mas sí que es relevante para identificarlas.

¿Qué es la frecuencia cardiaca?

Podemos acotar la frecuencia cardiaca como el número de veces que el corazón late a lo largo de un minuto, lo que se expresa en pulsaciones por minuto. Para un buen funcionamiento, el corazón debe bombear sangre cara todos y cada uno de los órganos a una frecuencia específica y a una determinada presión, lo conocido como presión arterial.

Dada la relevancia de este proceso, en todos y cada latido se precisa un consumo de energía esencial. Toda vez que el corazón late, bombea sangre con nutrientes y oxígeno al cuerpo y devuelve productos de desecho.

Es usual confundir el pulso con la frecuencia cardiaca. La frecuencia del pulso es equivalente al latido del corazón, puesto que sus contracciones provocan un incremento de la presión arterial, lo que provocará un esencial incremento del pulso.

¿Cuál es la frecuencia cardiaca normal?

Al nacer, la frecuencia cardiaca es elevada pues el organismo está sometido a una intensa actividad, mas desde el primer mes de vida, esta desciende hasta lograr la edad adulta. Desde los veinte años, se acostumbra a sostener estable. Pese a ello, la frecuencia cambia durante la noche y el día en función de diferentes estímulos.

Cuando efectúas una actividad física, tu corazón tiene una contestación normal famosa como taquicardia, si bien en ciertos casos se puede generar el efecto opuesto, una bradicardia. En el primer caso, los latidos acostumbran a ser cien o bien más por minuto y en el segundo unos cincuenta.

¿De qué manera se calcula la frecuencia cardiaca máxima?

Para calcular la frecuencia cardiaca máxima que puede lograr tu corazón a lo largo del ejercicio, precisas emplear tu edad. Esta se calcula quitando a doscientos veinte los años que tienes.

Esto desea decir que las pulsaciones por edades deben situarse en torno a los valores que presentamos a continuación:

  • Entre 0 y veinte años: doscientos latidos por minuto.
  • A los treinta años: ciento noventa latidos por minuto.
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A los cuarenta años: ciento ochenta latidos por minuto.
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A los cincuenta años: ciento setenta latidos por minuto.
  • A los sesenta años: ciento sesenta latidos por minuto.
  • 
A los setenta años: ciento cincuenta latidos por minuto.

La frecuencia cardiaca basal es el opuesto a la máxima, o sea, es la frecuencia mínima para sostener tus funciones vitales activas. Las pruebas de esmero son la mejor manera de valorar cuál es la frecuencia cardiaca máxima y debe efectuarlas un especialista.

¿Por qué razón hay que supervisar la frecuencia cardiaca?

Se han efectuado distintos estudios que prueban que hay una asociación entre el peligro de muerte y la frecuencia cardiaca. Estos estudios se han efectuado tanto en pacientes con insuficiencia cardiaca, como con cardiopatías isquémicas, en hipertensos y en pacientes sanos.

Mas estos estudios no solamente se han efectuado en humanos, sino asimismo se han efectuado en animales mamíferos con una expectativa de vida corta y que además de esto son los que más pulsaciones por minuto tienen como, por poner un ejemplo, los ratones, que tienen entre quinientos y seiscientos latidos por minuto. Su esperanza de vida es de uno o bien un par de años.

En el caso de los elefantes o bien las ballenas, su esperanza de vida es de unos sesenta años, lo que es muy longevo para los animales, y tienen entre veinte y treinta latidos por minuto.

Pulsaciones normales en reposo

La frecuencia cardiaca acostumbra a reducir con el paso de la edad. En personas mayores de diez años lo común es tener entre sesenta y cien pulsaciones por minuto. En cambio, los atletas acostumbran a tener una frecuencia cardiaca en reposo entre cuarenta y sesenta pulsaciones por minuto.

La frecuencia cardiaca va a aumentar como contestación a una serie de variables, como pueden ser la temperatura anatómico, el ejercicio, emociones distintas o bien la situación del cuerpo, al pasar de estar tumbado o bien sentado, a de pie de forma veloz.

Pulsaciones en el deporte

Cuando practicas ejercicio, lo que haces con el trascurso del tiempo es reducir tu frecuencia cardiaca general, si bien a lo largo de la práctica del mismo aumenta.

Si el propósito de adiestrar es estar en forma, no debes poner demasiada presión en el músculo cardiaco. Sin embargo, sí que es preciso que tu frecuencia cardiaca se eleve a lo largo del ejercicio para otorgar más energía y oxígeno al resto del cuerpo.

Que la frecuencia cardiaca sea menor a consecuencia de una actividad física frecuente desea decir que el corazón trabaja menos para llevar a los diferentes tejidos el oxígeno y los nutrientes que precisan. Por ende, se puede decir que aumenta su eficacia.

Tienes que saber que es conveniente practicar ejercicio con regularidad para lograr un ritmo cardiaco saludable.

Factores que influyen sobre las pulsaciones normales

Las pulsaciones normales se pueden ver perjudicadas por factores externos y también internos. Los elementos más frecuentes que acostumbran a afectar son:

  • Genética: afecta a las pulsaciones en reposo, tanto a las bajas como a las altas.
  • Franjas horarias: dependiendo de la hora del día en la que te halles, tus pulsaciones cambian. Por servirnos de un ejemplo, a lo largo de la mañana son más bajas que por la tarde y cuando haces la digestión las pulsaciones aumentan entre un diez y un treinta por ciento .
  • Edad: ya hemos explicado que, durante la vida, cambia el ritmo cardiaco. Al nacer se tiene una alta demanda de sangre y conforme va pasando el tiempo, se adquieren pulsaciones estables y normales.
  • Género: el género asimismo influye en el momento de valorar las pulsaciones por minuto. En el caso de las mujeres, tienen entre cinco y quince pulsaciones más que los hombres.
  • Medicamentos: de la misma manera que hay fármacos que ocasionan fotosensibilidad, ciertos pueden acrecentar tu número de pulsaciones por minuto.
  • Temperatura: la temperatura ambiental puede hacer cambiar las pulsaciones normales. Tienes mayor número de pulsaciones cuando hace calor que cuando hace frío. Además de esto, si experimentas un cambio brusco de temperatura, el cerebro manda estímulos para poder acrecentar o bien reducir la temperatura de órganos específicos.
  • Enfermedades: si el sistema inmunológico se halla deprimido debido a inconvenientes como fiebre, anemia o bien infecciones, el ritmo cardiaco aumenta.
  • Deshidratación: la sangre se compacta cuando no estás suficientemente hidratado, en consecuencia, el flujo sanguíneo se obstruye y el corazón debe efectuar un mayor esmero para trabajar.

¿De qué forma se puede medir la frecuencia cardiaca?

Para medir tus pulsaciones puedes hacerlo de forma manual o bien con un equipo especializado. Si lo quieres hacer sin ayuda de un monitor, puedes hacerlo con una arteria en la que sientas el pulso. Tienes 7 puntos bien distinguidos en los que medir las pulsaciones: el pulso carotideo, cubital, poplíteo, radial, femoral, pulso medio y pulso temporal.

Frecuentemente se emplean el carotídeo y el radial por el hecho de que son los más fáciles de hallar.

¿De qué forma medir el pulso carotídeo? Pone el dedo medio y también índice en la zona frontal del cuello, bajo el ángulo de la mandíbula. Más tarde cuenta la cantidad de latidos que sientes en un tiempo de sesenta segundos. El número resultante van a ser tus pulsaciones.

¿De qué forma medir el pulso radial? Puedes medirlo nuevamente con los dedos medio y también índice. No emplees jamás el dedo pulgar pues este dedo tiene su pulso. Para poder medir de este modo el pulso, pone los dedos convocados sobre la muñeca y presiona hasta el momento en que lo sientas. Una vez lo aprecies, cuenta la cantidad de latidos a lo largo de sesenta segundos.

Con independencia de la técnica que elijas para medir el pulso, has de estar en reposo si deseas percibir un valor normal y sin perturbación.

¿De qué forma sostener una frecuencia cardiaca normal?

La mejor manera de tener y sostener una frecuencia cardiaca normal es practicando ejercicio con regularidad. Cada una o bien un par de semanas de adiestramiento aeróbico puedes lograr una reducción en tu frecuencia cardiaca en reposo de un latido por minuto.

Pese a que el ejercicio es esencial para fomentar un ritmo cardiaco saludable, asimismo puedes tomar otra serie de medidas para resguardar la salud cardiaca. Entre ellas resaltan las siguientes:

  • Suprime el tabaco de tu vida. Esta substancia aumenta el ritmo cardiaco, con lo que reducir su consumo o bien suprimirlo puede llevar el ritmo a niveles normales.
  • Reducir el nivel de agobio. El agobio es un factor que puede acrecentar tanto la presión arterial como la frecuencia cardiaca. La mejor manera de reducir el agobio es practicando yoga, meditación y haciendo respiraciones profundas.
  • Perder peso. Si pesas más de lo debido, tu corazón deberá trabajar más para otorgar nutrientes y oxígeno a todas y cada una de las áreas del cuerpo.

En suma, sostener una frecuencia cardiaca normal es una de las maneras más simples de resguardar el corazón. Para esto puedes efectuar deporte y emplear la tecnología con la que poder supervisar tanto el gasto energético como tus pulsaciones.

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