Producción furgoneta ENV200 en Nissan Zona Franca.
Sociedad

Nissan echa el freno en BCN

El ‘caso Ghosn’ abrió la ‘Caja de Pandora’ en Nissan. Tras la detención (y siguiente fuga) del máximo responsable de la Coalición Renault-Nissan-Mitsubishi las aguas no han hecho más que bajar revueltas para la marca nipona.

Primero nombraron a Hiroto Saikawa, que renunció por sospechas de sobreremuneración y ahora lleva las bridas Makoto Uchida (ex- CEO de Nissan en China); unas maniobras que han desgastado mucho a la  marca. Las tensiones internas con Renault son por todos conocidas, y la presencia de Nissan en Europa ha sido puesta en cuestión múltiples veces desde la caída de Ghosn.

Todo ello, unido a un descenso de las ventas en el mercado europeo, a la pérdida de la producción de la pick-up que fabrican para Mercedes (la Clase X) y a la amenaza de un brexit duro, ha hecho que en Nissan lleguen a reconsiderarse el futuro de múltiples de sus plantas, entra las que suena la de Zona Franca en Barna.

En el mes de octubre el nombre de la factoría catalana ya sonó como una de las que podría perder el favor de la marca en Europa, y hace una semana volvió a aparecer como aspirante al cierre, conforme el Financial Times. La baja productividad y un Brexit duro llevarían a Nissan a cerrar Zona Franca para rearmar su oferta en el R. Unido con la planta de Sunderland (allá genera los modelos Leaf, Qashqai y Juke).

La planta catalana se halla en estos instantes en un nivel de producción alarmante, con solo las pick-up de Nissan y Renault en una línea de fabricación y la furgoneta eléctrica eNV200 en la otra. Por bajo el treinta por ciento (el veintitres por ciento , conforme los sindicatos), una cantidad que amenaza con seriedad su sostenibilidad.

El volumen de la pick-up de la marca alemana supone el quince por ciento del total de la factoría. Tras cesar hace dos años la producción del Nissan Pulsar (modelo ya descatalogado), la furgoneta Evalia y la de la furgoneta usual NV200, la fábrica de Zona Franca se quedó solo con el ensamblaje de los pick-up Nissan Navara, Renault Alaskan, Mercedes X Class y la versión eléctrica Nissan y también-NV200. El adiós de la Clase X complica todavía más la situación y acentúa la crisis. Por si no fuera suficiente la marca comunicó la reducción de un cuarenta por ciento de producción de la eNV200 a lo largo de una semana en el tercer mes del año por temas de stock.

Indignación sindical

Los sindicatos, como resulta lógico, se han puesto en alarma máxima a pesar de que desde Nissan sostienen que proseguirán adelante con los planes de inversión previstos, como son los setenta millones de euros para la nueva planta de pintura (como anunció el presidente de Nissan Europa, Gianluca de Ficchy) y con la inversión para los nuevos motores Euro6 ceñidos a la normativa WLTP para las nuevas Navara.

«No podemos ser las plañideras en el funeral de los trabajadores del ámbito de la automoción», ha repetido en diferentes ocasiones el secretario general de CCOO de Catalunya y trabajador de Nissan, Javier Pacheco. Siendo consciente de que Nissan es el primer episodio de una transición energética que puede ser traumática en concepto de empleo.

La plantilla arrastra una ética tan baja como las producciones de las plantas catalanas. De esta forma lo expresa C. Pascual, trabajadora de la firma japonesa desde el dos mil uno. «Ves que no llegan modelos, que entre la plantilla no hay una renovación generacional y que a pesar de todos y cada uno de los sacrificios que hemos hecho no cambia nada», cuenta, enfundada en su mono gris. Este año deben salir los últimos despedidos en el ERE de seiscientos personas cerrado en dos mil diecinueve. La plantilla se va a quedar en dos mil cuatrocientos cincuenta personas; lejos de las tres mil ochocientos cuarenta y siete que operaban en dos mil catorce.

J. Pérez, en Nissan desde el mil novecientos noventa y uno, aún recuerda cuando la compañía les impuso en el dos mil dos una doble escala salarial, desde la como, los nuevos empleados cobraban menos por exactamente el mismo trabajo que los viejos. «Nos hemos amoldado a todo y vemos que la compañía, si nos da, nos da lo justo», lamenta.

De Meo, ¿salvador?

El reciente anuncio de la llegada de Luca de Meo, ex- presidente de Seat, a la dirección de Renault sería uno de los elementos esperanzadores para la planta de Zona Franca. Al lado de la figura de José Vicente de los Jóvenes (directivo general de Renault), De Meo podría reactivar la confianza de la Coalición Renault-Nissan-Mitsubishi en la factoría barcelonesa. En Renault (participada por el gobierno francés) tienen prisa por hacerse nuevamente con el control de la coalición industrial que en la última temporada de Carlos Ghosn había cedido a favor de Nissan.

Si desde la marca del rombo desean aprovechar el instante de bajonazo de Nissan, la fuerza sociable y de administración de De Meo vendrían como anillo al dedo para reanudar el mando de la Coalición en un medio plazo. Mas el tiempo no corre en favor de Zona Franca en un año en el que el campo, además de esto, atravesará muchos cambios, lastrado por la entrada de las nuevas normativas europeas de emisiones.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *