Marc Márquez (Honda), durante los entrenamientos de hoy del Gran Premio de Argentina, en el circuito de Termas de Río Hondo.
Actualidad

Márquez solo piensa en ganar y deja que el resto corran

Todo ha comenzado con la motocicleta deteriorada. Esto es, cuando han llegado las diez y cincuenta horas de la mañana del primer día del Gran Premio de Argentina, la Honda RC213V n.º noventa y tres de Marc Márquez, el pentacampeón de MotoGP más joven de la historia, del gran dominador de 5 de los últimos 6 torneos del planeta de la categoría ‘reina’, del chico que sostiene récords de ‘poles’, pódiums y victorias desde su aparición en el dos mil trece frente a los ‘reyes’ no se puso en marcha.

Bueno, no se puso con el motor de arranque y Xavi Ortiz, el más joven, el más cachas de sus mecánicos, le empujó por el ‘pit lane’ hasta perder el ‘walkie’ y, como la motocicleta proseguía sin ponerse en marcha, Márquez se bajó de la Honda y asistió a Xavi corriendo, empujando el monstruo, agarrándolo con sus manos y, de cuajo, saltando sobre su sillín y ¡boooom! los doscientos sesenta caballos reventaron de cuajo.

Dominar absoluto

Desde ahí, Márquez, que había subsistido al empuje del subcampeón italiano Andrea Dovizioso y su Ducati ‘Desmosedici’ con truco (esa cuchara aerodinámica que brota de su quilla y que, aparte de refrigerar el neumático, queja la motocicleta al asfalto más que las otras), comenzó a expedir como le agrada a él. Vuelta a vuelta, el de Cervera fue el dueño del primer día de Argentina. Cierto, al final, solo al final, mas por pura estrategia, cedió su privilegiada primera plaza, la que había mantenido a lo largo de ochenta y cinco minutos, a fin de que sus contrincantes gozasen de unos segundos de gloria y lograsen mejores cronos que .

Entonces, claro, lo explicó, sobre todo al escuchar, que todos, todos, le daban por preferido en este circuito. “Hemos decidido adoptar la estrategia que tan buenos resultados nos dio el año pasado. Hemos dedicado todo el viernes a conocer el trazado, probar el neumático trasero medio (por la mañana) y el blando (por la tarde), sin obsesionarnos por conseguir el mejor tiempo, puesto que, al final, todos han puesto goma de ‘quali’ y hemos preferido proseguir con nuestro ensayo con vistas a la carrera, ue es lo importante”. Los papeles, entonces, de esta manera lo reflejaban. Márquez es el único que tiene la friolera de once vueltas en ciento treinta y nueve minutos; ‘Dovi’ solo tiene una, la que lo puso arriba completamente (ciento treinta y nueve.181 minutos), Jack Miller (Ducati, una), Maverick Viñales (Yamaha, una), Cal Crutchlow (Honda, 2), Fabio Quartararo (Ducati, 2), Valentino Rossi (Yamaha, 2) y Àlex Rins (Suzuki, 2).

“Cierto, tengo mejor ritmo que el resto, mas solo estamos a viernes, en una pista que cambia de configuración tras cada adiestramiento”

Marc Márquez

Heptacampeón del planeta del equipo Repsol Honda

Mas, claro, este es un trazado demasiado singular para decir que está todo decidido. ¡Ni charlar! La razón es fácil. Acá, en Termas de Río Hondo, se corren poquísimas carreras, la pista está muy sucia, solo hay una trazada y cada hora que pasa, perdón, cuantas más vueltas dan las motocicletas (todos: veintinueve de Moto3, treinta y dos de Moto2 y las veintidos de MotoGP), más goma se queda en el asfalto y, por ende, el día de hoy bajarán los tiempos y, mañana, en carrera todavía van a ir más veloces. Hace unos años que el viernes no termina con veintiuno de los veintidos pilotos metidos en un puño, en un segundo, el que va del ciento treinta y nueve.181 de ‘Dovi’ al 1.40.159 del tricampeón malloquín de MotoGP, Jorge Lorenzo, que no desea desplomarse, ni proseguir haciéndose daño y ha decidido que su Mundial empiece, digo, en Jerez, tras Argentina y Austin (Texas, Estados Unidos).

Aliviar a la fiera

La superioridad de Márquez en esta primera jornada argentina, en la que muchos comentaristas locales lo consideran (y de esta manera se lo afirman) “el Messi de las motos” (y eso que acá, como sabe Leo, no todo el planeta adora a la ‘Pulga’), fue tal que el equipo decidió que se lo va a tomar con calma y no se expusiese demasiado. El truco fue mostrarle en la pizarra, cuando pasaba en frente de su muro, el crono del segundo, que siempre y en todo momento era medio segundo más lento que el suyo. Era una forma de decirle “vas bien, cuando se te aproximen, te avisaremos”.

“Sí, para ser el primero de los días ha sido una enorme jornada. No nos hemos caído, hemos probado las gomas, nos hemos metido en la ‘quali’ y completado todo el programa que habíamos previsto”, señaló Márquez. “Pero es viernes y todos van a mejorar. Tenemos ritmo mas, para procurar ganar o bien conseguir pódium, todavía deberemos hacerlo mejor”.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *