Helados artesanos
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Las diez mejores heladerías de España para refrescarte

Cuando aprieta el calor no hay quien se resista a un buen helado. No, no charlamos de esos que compras en el súper por kilogramos y que te comes de una sentada (que asimismo), sino más bien de esos helados artesanos que hallas en ciertos lugares muy singulares y que resaltan, aparte de por su delicioso sabor y lozanía, por su cremosidad. Indudablemente los helados son las estrella del verano, ¿deseas degustar los mejores?. Síguenos en esta refrescante senda por las mejores heladerías de España.

La historia afirma que la aparición de los helados en Europa está ligada a la llegada de Marco Polo tras sus viajes por Oriente. Si bien hay quien asegura que los primeros heladeros europeos fueron los árabes que conquistaron el Mediterráneo, mezclando jugos de frutas naturales con la nieve que extraían de las montañas en las que estaban asentados como las de Sierra Nevada en España o bien el monte Etna en Sicilia.

Fuere como fuere, hemos investigado cuáles son las mejores heladerías de España, esas que deben conocer los amantes de los helados y que resaltan por la calidad de sus ingredientes y su sabor. Si eres de los que se pasa el verano con el cucurucho en la mano, atento por si acaso alguno de estos locales está cerca de tu casa o bien de tu destino de vacaciones.

Heladería DellaSera (Logroño)

Fernando Sáenz y Angelines Rodríguez son 2 genuinos renovadores en el planeta del helado y emplean métodos tan artesanales como poco experimentados en sus creaciones. De este modo, son capaces de utilizar elementos tan dispares como las tablillas con las que se forman las paredes de un barril, llamadas duelas, o bien el agua de cocer los espárragos para conseguir sabores únicos. Están situados en el centro de Logroño y son la referencia del frío en la capital riojana.

Regma (Santander)

No hay verano en la capital de Cantabria si no se come un helado de Regma. Si bien ya tienen más de veinticinco tiendas y quioscos repartidos por toda la zona, no han perdido la esencia de su primera sucursal. Es simple de saber dónde existe algún despacho Regma por el hecho de que se acostumbran a formar largas colas a sus puertas, entre otras muchas cosas por su estupendo precio: dos con cincuenta euros por un helado.

Véneta (Valencia)

Maurizio Melani abrió su primera heladería en el Puerto de Sagunto en dos mil seis, mas no fue hasta dos mil quince cuando dio su salto al estrellato. Ese año ganó el premio al mejor helado de España con su creación ‘galleta de la abuela’, coincidiendo con la apertura de su segundo local, esta vez en el centro de Valencia. Un helado artesano y mantecoso que le mereció, además de esto, ser finalista en el concurso al mejor helado del planeta.

Gelaaati Di Marco (Barna)

Marco DiConsiglio tiene más de veinte años de experiencia y lleva desde dos mil seis establecido en la Urbe Condal ofertando helados artesanales, mas con una gran pluralidad para todas y cada una de las necesidades. Pues, a fin de que cualquier persona pueda recrearse con este sabroso postre, hay opciones bajas en azúcar, para veganos, sin gluten o bien sin lactosa. Está situado en pleno Distrito Gótico de Barna y amontona clientela que cambia desde el turista eventual al vecino que busca con cierta frecuencia sus creaciones.

Gelati!! Gelati!! (Bilbao)

¿Te imaginas comerte un helado de donuts? Puesto que si, del mismo modo que Homer Simpson, tienes debilidad por este postre, en Gelati!! Gelati!! te llevarás una enorme alegría. 2 hermanos italianos provenientes de Verona abrieron este local en Bilbao y, conforme sus clientes del servicio frecuentes, han logrado su objetivo: transformarse en la mejor heladería de la urbe. Helados ecológicos y artesanales de enorme calidad y con una mezcla de sabores tradicionales y también renovadores en su carta.

Gelats Paco (Palma de Mallorca)

En el momento en que un negocio llega a su tercera generación y prosigue más vivo que jamás, es una espléndida señal de que se hacen bien las cosas. Es el caso de Gelats Paco, una compañía familiar que hasta los años sesenta vendían sus helados caseros por las calles ayudados por unos carros, mas que entonces se instalaron en el centro de la urbe para transformarse en referentes de los helados en la capital tirotear. Tradición heladera con la última tecnología del ámbito para lograr sabores y texturas inusuales.

Rocambolesc (Gerona)

Jordi Roca, uno de los dueños del renombrado restorán El Celler de Cánido Roca, de los mejores del planeta, es el encargado de las creaciones de esta heladería sibarita que cuenta con 4 locales: aparte del original de Gerona, han abierto sucursales en Barna, la villa de Madrid y Alicante. Con una decoración vintage han creado una estética muy entretenida, mas que no quita estrellato al genuino protagonista: el helado. 6 sabores primordiales y más de treinta toppins para crear tu sabor preferido.

Los Alpes (la villa de Madrid)

Es la heladería más vieja de la urbe de la capital de España y eso ya es decir mucho. Están situados en el distrito de Moncloa y tienen una clientela fija que sabe estimar las creaciones más artesanales merced a la receta del creador, un italiano que importó su secreto desde su país y se fundamentó en los ingredientes naturales. De ahí que solo emplea pistachos de Sicilia, limones murcianos y exactamente la misma marca de chocolate desde hace más de medio siglo

Créeme Helado Helado (Sevilla)

No es la habitual heladería que lleva múltiples generaciones haciendo helado. No obstante, han sorprendido a los hispalenses con sus sabores y creaciones uniendo productos naturales y mucha pasión en su trabajo. Su base es la de crear helados naturales con un barquillo artesano y lo han logrado sobradamente. Tanto que es la heladería más votada en TripAdvisor y es frecuente tener que hacer cola en su local para lograr uno de estos ricos helados.

La Ibense (Guadalajara)

Más de cien años de tradición contemplan este negocio centenario en el que la materia prima es la base de todo: productos naturales a fin de que el sabor y la textura sea perfecta. Llevan un siglo refrescando los paladares de los caracenses y han logrado ser una parte esencial de su vida cada verano. Como curiosidad, sus sabores: el helado estrella de La Ibense es el de unicornio. Y para saber a qué sabe, qué mejor que hacer una escapada. Quilómetros de calidad para gozar de un helado único.

Heladería Inma (Málaga)

Un distrito antaño obrero, las Exquisiteces, una puerta de mostrador con tres neveras en un local tubular y obscuro. De esta manera comenzó “la Inma” de Málaga hace más de veinte años. ¿Su fuerte? Helados mantecosos y con muchos tropezones, rebosantes y grandes; no en balde es uno de los compradores de piñones (para su helado de nata con piñones y caramelo) que más desean en Pedraja de San Esteban. El pedigrí de su materia prima (piñones valisoletanos, pistachos de la zona del Etna o bien la avellana piamontesa) como su trabajo en busca de una enorme untuosidad de la crema hacen el resto.

El día de hoy, veinte años después Heladería Inma tiene colas por cientos en las horas puntas, prosigue teniendo tres mostradores y hasta doce dependientes sirviendo a diestro y siniestro en un local nuevo y remodelado, mas prosigue en el distrito de siempre.

¿Los que más salen? Kinder, avellanas, pistacho y piñones, mas le prosiguen muy de cerca los de tarta de fresa, milhojas y el de galletas con almendras, crepitante como solo. Y hasta cuando llovizna, la Inma prosigue vendiendo.

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