Papamóvil Seat Panda
Motor

las curiosidades y también historia de este especial turismo

El Papamóvil es uno de los turismos más simbólicos de toda la historia. En Goodyear te contamos ciertas curiosidades y modelos míticos de este vehículo

Desde el Mercedes Nürburg cuatrocientos sesenta de mil novecientos treinta de Pío XI, si algo ha identificado, el menos externamente, al ocupante de la silla de San Pedro en la tierra ha sido, encíclicas aparte, el papamóvil, un símbolo externo que ha acercado a los diferentes Papas a sus fieles. No obstante, ha sido el Papa Francisco el primero en incluir entre el parque móvil del Vaticano un turismo movido por hidrógeno. Repasamos los diferentes modelos de papamóvil hasta el presente.

Peugeot, Land Rover, Fiat, Cadillac, Renault, Seat, aun un Panda, son ciertos turismos escogidos por los diferentes Pontífices para sus desplazamientos. Muchos de ellos dotados de cabinas blindadas, en especial tras el intento frustrado de atentado contra el Papa Wojtilya (Juan Pablo II) o bien con estructuras reforzadas para viajar a cielo abierto.

El primer papamóvil

Los diferentes pontífices desde Pío XI han mostrado cierta predilección en el momento de escoger su medio de transporte. Es cierto que fue después cuando se popularizó el término “papamóvil” mas ya desde la década de los años treinta del siglo pasado, Mercedes ha sido, a lo largo de una buena parte de estos últimos noventa años, la marca fetiche de la Santa Sede. Pío XI escogió todo una obra de ingeniería alemana, el Mercedes Nürburg cuatrocientos sesenta, para gozar de sus paSeos por los Jardines Vaticanos sentado en un sillón giratorio. Fue el primer vehículo matriculado con SCV (Status Civitatis Vaticanae).

doce fueron los automóviles elaborados por Mercedes desde aquel modelo cuatrocientos sesenta, seguido de manera inmediata por el trescientos d, el Mercedes Adenauer ( que empleaba el canciller alemán). Asimismo sobre modelos Mercedes se moverían Juan XXIII y Pablo VI, al que Mercedes obsequió en mil novecientos sesenta y cinco un modelo seiscientos y múltiples trescientos SEL. El último papamóvil de Benedicto XVI fue un Mercedes Clase M fabricado en Estados Unidos; un vehículo híbrido, con una cabina más extensa y blindada.

El papamóvil más icónico

Si hay una imagen que continúa en el imaginario colectivo es la del Fiat Campagnola con bóveda de cristal que en mil novecientos ochenta y uno recorría la Plaza de San Pedro del Vaticano con Juan Pablo II saludando a los fieles. 4 disparos y un nombre, Ali Agca, protagonizaron un episodio que estremeció al planeta. El intento de atentado supuso un ya antes y después en la seguridad de los papamóviles que hasta ese momento no empleaban ningún género de blindaje.

Entre el parque móvil de Juan Pablo II se amontonan múltiples Mercedes, el primero un 230G con una bóveda de cristal, y los siguientes ya cambiados (tras el atentado), un Clase S y otro Clase M aparte de nueva versión del 230G con bóveda blindada.

Otro de los automóviles icónicos de Juan Pablo II tiene sello de España. Se trata del Seat Panda que en mil novecientos ochenta y dos el Sumo Pontífice utilizó en su visita a España con ocasión del Mundial. Blanco inmaculado, el escudo vaticano en sus puertas y una plataforma trasera.

Los papamóviles más suntuosos

Con detalles en oro, Citroen Lictoria C6 es uno de los papamóviles más suntuosos de la historia del Vaticano. En el mes de junio de mil novecientos treinta la Citroën italiana donó a Pío XI este vehículo para festejar la conciliación entre la Iglesia y el Estado italiano. El tono amaranto obscuro de la carrocería y los niquelados dorados de los acabados son propios de un modelo que cuenta con un habitáculo siguiente pertrechado como una sala del trono. En contraste a los otros vehículos, el montaje interno del Lictoria C6 se presenta como un salón de estilo veneciano dieciochesco con un trono papal de brocado escarlata y paneles de madera grabada. El vehículo que puede verse en los MuSeos Vaticanos no fue empleado por su excesiva ostentación. El cuenta quilómetros solo ha registrado ciento noventa y dos.

Otro de los papamóviles más suntuosos de la historia es el Lamborghini Huracán LP610-cuatro. Decorado con los tonos de la Urbe del Vaticano, el Papa Francisco ha sido el fugaz dueño de este turismo que contó con un coste de salida de doscientos cincuenta euros. Con la carrocería pintada en Bianco Monocerus y detalles en Giallo Tiberino, el turismo fue un regalo de la marca italiana. El vehículo bendecido por el Papa fue subastado en dos mil diecinueve para lograr fondos para obras de caridad. El “lambo” monta un motor V10 de cinco con dos litros que desarrolla seiscientos diez CV de potencia y 560 Nm de par máximo, una caja de cambios automática de 7 relaciones y tracción integral. Capaz de apresurar de 0 a cien km/h en tres con dos segundos, puede lograr trescientos veinticinco km/h de velocidad punta.

Citroën Lictoria

Papamóvil de pila de hidrógeno

Un Toyota Mirai impulsado por hidrógeno ha sido el regalo de la Conferencia Episcopal Católica de el país nipón al Papa Francisco tras una visita del sumo Pontífice a tierras japonesas. Elaborado por Toyota y donado a la conferencia episcopal nipona, el modelo mide cinco con uno metros de largo y tiene una altura de dos con siete m lo que deja el montaje de una plataforma trasera para llevar al Papa en sus traslados públicos y que ha supuesto la transformación del modelo original (un sedán de cuatro,7 metros) en un pick-up con una estructura techada con 3 asientos.

El Mirai es de los pocos turismos de pila de comburente que el día de hoy se fabrican y, además de esto, Toyota ya tiene la capacidad para acoplarlo en serie.

La pila de hidrógeno repostado ofrece al último de los papamóviles (no es el primero eléctrico) una autonomía eléctrica de quinientos km, suficiente para dar prácticamente doscientos setenta y ocho vueltas a la Plaza de San Pedro. El único desecho que genera es agua y su tiempo de recarga es considerablemente más veloz que el de un eléctrico usual.

Al Vaticano en low-cost

Un Ford Focus, un Renault cuatro, un Hyundai Santa Fe y hasta un Dacia Duster ha incorporado el Papa Francisco al parque móvil del Vaticano aparte del renovador toyota Mirai. El Dacia, una marca low-cost, incorpora eso sí una estructura acristalada desde la que el Pontífice puede saludar. En dos mil diecisiete, Opel le entregó un ejemplar del eléctrico Ampera-y también para contribuir a transformar la Urbe del Vaticano en el primer país libre de emisiones de dióxido de carbono.

Modelos suntuosos, primera clase, blindados, con techos de cristal, híbridos, eléctricos e inclusive de hidrógeno, los papamóviles se amoldan a los nuevos tiempos y a los gustos de cada Papa para ser el primer signo material externo del Vaticano.

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