Motor

Intercooler, ¿qué es, para qué vale y de qué manera marcha?

Son cada vez más los automóviles que montan un motor con turbo o bien torno, o sea, un sistema de sobrealimentación que lo dote de mayor potencia. A fin de que ese sistema funcione apropiadamente precisa de diferentes partes, asistentes que cumplan una función en ese proceso de sobrealimentación. Y uno de ellos es el intercooler, una pieza esencial en los automóviles con motor turbo que se asocia primordialmente a motores gasoil, mas que asimismo hallamos en ciertos modelos de gasolina. Acá te contaremos qué es el intercooler, para qué vale y de qué forma marcha.

Qué es el intercooler y de qué manera marcha

El intercooler es, literalmente, un intercambiador de temperatura y sirve para enfriar el calor que pasa por el turbocompresor. El intercooler es una de las 6 partes en las que se divide el turbo y una de las más esenciales, en tanto que es indispensable reducir la temperatura del aire que pasa por esta una parte del motor, en tanto que está expuesto a temperaturas de hasta setecientos grados.

Los turismos que llevan un motor turbo precisan aire para funcionar: como ya te hemos explicado en el artículo dedicado al funcionamiento del turbocompresor , los gases de escape mueven una turbina que manda el aire, a través del eje coaxial, hasta el torno, que es una pieza que recoge ese aire y lo manda a presión cara los tubos.

Todo ese proceso tiene sitio en el turbo a temperaturas altísimas, de entre seiscientos y ochocientos grados centígrados, lo que hace que se necesite enfriar antes que ese aire caliente llegue al sistema de admisión del motor. Para conseguirlo disponemos del intercooler, que recibe ese aire caliente por un extremo y lo enfría para mandarlo al motor a una temperatura inmejorable.

Piezas del motor

Merced a ese enfriamiento aumenta la densidad del aire que recibe el sistema de admisión del motor, un proceso indispensable para el adecuado funcionamiento del vehículo puesto que el aire frío es más espeso, contiene más cantidad de oxígeno que el caliente y el oxígeno es esencial para la explosión de los motores: cuanto más aire frío llegue al motor, más potencia desarrollará nuestro vehículo.

El proceso es supuestamente tan fácil como vital a fin de que el motor funcione correctamente: si bien el aire llegue a temperatura entorno a la caracola de admisión del turbocompresor, se calienta con la presión y precisa que algo lo enfríe ya antes de llegar al motor. Esa es la función del intercooler en aquellos automóviles que montan un sistema de sobrealimentación en su motor: enfriar el aire y mandarlo a la temperatura perfecta al motor.

Dónde se encuentra puesto el intercooler

Lo idóneo es que el intercooler esté puesto en la situación en la que pueda percibir más cantidad de aire procedente del exterior, en tanto que de esa forma va a tardar menos en cumplir su cometido que no es otro que enfriar el flujo de aire que llega procedente del turbo. De ahí que se les acostumbra a localizar en el frontal del vehículo, justo tras la reja.

No obstante, existen algunos automóviles cuyo diseño no dejan poner el intercooler en el frontal y hay que situarlo sobre el motor. En esos casos, la cantidad de aire que llega procedente del exterior es menor, con lo que hay que incorporar ciertas ayudas auxiliares para prosperar el flujo de aire.

Géneros de intercooler

Existen 2 géneros de intercooler, si bien la mayor parte de los automóviles monta exactamente el mismo sistema. El más mayoritario es el intercooler tipo aire–aire, esto es, que una corriente de aire procedente del exterior y a temperatura entorno pasa a través del radiador y enfría el aire procedente del torno ya antes de mandarlo al sistema de admisión del motor.

El segundo género de intercooler es el aire–agua que rebaja la temperatura del aire proveniente de la caracola del torno merced a un sistema de flujo de agua que enfría ese aire.  Son más pequeños que los intercooler aire-aire, con lo que son ideales para automóviles con un espacio libre reducido. Mas, al tiempo, son más complejos y costosos, con lo que no son simples de hallar.

Un complemento en sistemas que emplean turbocompresor

Muchos son los automóviles que, en nuestros días, emplean un turbocompresor: es la mejor forma de que, sin gastar mucho dinero en motores con más posibilidades, se logren buenos resultados tanto de potencia como de eficacia. O sea, merced al turbo nos ahorramos gastar más dinero en el motor de nuestro vehículo.

A fin de que ese sistema funcione adecuadamente, tanto en los motores que montan turbocompresor como en otros con diferentes sistemas de sobrealimentación, es indispensable el intercooler. Merced a esta pieza lograremos nuestro objetivo: reducir la temperatura del aire, incrementando su densidad y, por consiguiente, la cantidad de oxígeno que va a llegar al motor: cuanto más oxígeno llegue, más potencia conseguirá nuestro vehículo.

Bien sabes qué es el intercooler, para qué vale y de qué manera marcha. Ahora, cuando pises el acelerador y entre en funcionamiento el turbo de tu turismo, vas a saber de qué forma logras ese extra de potencia tan preciso en ciertos instantes de tu viaje.

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