Rafael Aragón
Salud

en qué momento ir al pediatra y en qué momento a emergencias

Muy frecuentemente, la fiebre puede representar para nosotros un síntoma de alarma, en especial si esta se genera en los infantes. Pese a que muy frecuentemente es preciso asistir a emergencias o bien con el pediatra para tratar este malestar, en otros casos exactamente el mismo asimismo puede ser tratado desde casa. Por tal razón, el día de hoy te vamos a hablar sobre la fiebre en pequeños, como cuando es conveniente ir al pediatra o bien a emergencias, y en qué momento tratarla desde casa.

¿Por qué razón se genera la fiebre?

La fiebre se genera como un mecanismo de defensa de nuestro cuerpo, particularmente del sistema inmunológico. Lo que acostumbra a acontecer, cuando dicho sistema «lucha» o bien se defiende para sostenernos libres de virus o bien cualquier otro agente externo que busque infiltrarse en nuestro organismo y hacernos daño.

De forma que, en vez de verse la fiebre como una señal de alarma o bien riesgo, es conveniente verla como una contestación que emplea nuestro cuerpo para resguardarse. Esto, siempre que dicha fiebre no alcance temperaturas muy elevadas que verdaderamente puedan poner en riesgo la vida de quien la esté sufriendo.

Habitualmente, cuando la fiebre no es elevada, se aconseja sostener al infante lo más fresco posible, sin emplear ropa demasiado abrigada mas din dejar que se enfríe. Asimismo es oportuno hacerle ingerir líquidos para eludir la deshidratación. Es esencial estar atentos a la temperatura del pequeño, intentando tomársela con un termómetro múltiples veces a lo largo del día.

¿En qué momento se puede tratar la fiebre en pequeños desde casa?

Muy frecuentemente los pequeños pueden tener fiebre y proseguir con un comportamiento normal, alimentándose bien y sin decaer anímicamente, esto puede ser interpretado como una buena señal. No obstante, no se debe olvidar que la fiebre en los pequeños requiere más cuidados que la fiebre en los adultos. Esta se puede tratar desde casa, siempre que el escenario sea afín al siguiente:

  • Que la fiebre no supere los treinta y ocho grados (puesto que tras los treinta y nueve grados la fiebre pasa a considerarse como una fiebre alta, y puede representar un peligro considerablemente más serio).
  • Caso de que la fiebre baje pasadas dos-tres días de haberse presentado.
  • Caso de que no exista sintomatología preocupante (somnolencia, vómito, erupciones en la piel, o bien inconvenientes respiratorios).

Al instante de tomar la temperatura, debe tenerse en cuenta que el termómetro puede lanzar resultados un tanto diferentes conforme al área lugar desde el que esta se tome. Generalmente, los resultados de la temperatura axilar tienden a ser menores que la rectal. De tal modo que, Puede considerarse que el infante tiene fiebre cuando manifiesta una temperatura mayor a los treinta y siete con cinco grados   en el área axilar, o bien mayor a los treinta y ocho grados en el área rectal.

Por su lado, el Ibuprofeno pediátrico puede contribuir con el alivio del malestar. Si el pequeño tiene fiebre y manifiesta dolor, incomodidad o bien se halla decaído, entonces puedes administrarle un fármaco para el tratamiento sintomático de la fiebre indicado para pequeños, como es el caso de la gama de Nurofen Pediátrico, que calma la fiebre y el dolor eventual leve y moderado en pequeños desde los tres meses, con un efecto de hasta ocho horas. Para menores de dos años, recuerda preguntar siempre y en todo momento al médico ya antes de regentar cualquier fármaco.

Nurofen pediátrico
Lee las instrucciones de estos fármacos y consulta al farmacéutico. No regentar en el caso de úlcera gastroduodenal. Nurofen Pediátrico es un fármaco de Reckitt Benckiser Healthcare, S.A

¿En qué momento se aconseja preguntar al pediatra o bien asistir a emergencias por fiebre en pequeños?

En el caso de que la fiebre persista y el malestar del pequeño empeore o bien prosiga igual, es esencial no dejar pasar más tiempo y llevarlo al pediatra. Asimismo resulta recomendable, llevarlo cuando se presenten uno o bien múltiples de los síntomas citados a continuación:

  • Si han pasado más de dos-tres días y la fiebre empeora o bien no mejora, o bien algún síntoma preocupante del malestar prosigue presente.
  • Caso de que el infante presente somnolencia, inconvenientes respiratorios o bien tienda a irritarse con sencillez.
  • Caso de que se presente alguna reacción cutánea, tal y como puntitos colorados o bien negros en la piel.

Se puede destacar, que todas y cada una estas recomendaciones y observaciones se enfocan en infantes con edades mayores a los dos años. Puesto que, en el caso de pequeños con menos de dos años de edad siempre y en todo momento vamos a deber preguntar al pediatra frente a la aparición de fiebre y asistir a emergencias si se trata de un menor de tres meses de edad.

La fiebre en pequeños no siempre y en toda circunstancia es peligrosa, mas si requiere que le prestemos atención

Como se ha visto y tal y como se ha mentado ya antes, la fiebre es parte de una reacción natural de nuestro cuerpo para defenderse de los virus que desean afectar exactamente el mismo. Pese a que muy frecuentemente esta no es peligrosa, es esencial que tampoco dejemos de prestarle atención, especialmente si son los pequeños quienes tienen fiebre.

Intenta observar con atención los síntomas que se presentan al lado de la fiebre del infante, tómale su temperatura regularmente, y si ves que no se mejora en un lapso máximo de veinticuatro horas, consulta con el pediatra. Si los síntomas persisten, y ya han pasado dos-tres días  desde el instante en que la fiebre empezó, no vaciles en asistir inmediatamente a emergencias.

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