Lucien van Impe, en los Pirineos, en el Tour de 1976, que ganó.
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El espíritu de ‘El Tarangu’ y una cena de mejillones con Van Impe

Lucien van Impe, setenta y dos años, y José Manuel Fuente, ‘El Tarangu’, fallecido en mil novecientos noventa y seis, fueron contemporáneos en los setenta cuando los dos se transformaron en 2 de los mejores escaladores del planeta, si bien rendidos al poderío de Eddy Merckx y asimismo de Luis Ocaña. Van impe ganó el Tour de mil novecientos setenta y seis, Fuente fue tercero en el de mil novecientos setenta y tres, ganó las Vueltas de mil novecientos setenta y dos y mil novecientos setenta y cuatro y fue segundo en el Giro del setenta y dos.

Los apasionados flamencos al ciclismo ya aguardan el lanzamiento en las librerías de un libro de sugerente título que aparece a fines de mes, justo cuando acabe esta ronda francesa. ‘El hombre que murió (solicitó la cuenta, comió mejillones y después desapareció) El Tarangu’,  obra del cronista belga Filip Osselaer.

La llamada más extraña

Ossalaer ha ido tras la pista de un enigmático personaje que en el dos mil tres, a los 7 años de la muerte de Fuente, llamó a casa de vencedor belga, Se puso su mujer y en una difícil mezcla de idiomas les afirmó que estaba por Flandes y que de noche siguiente los invitaba a cenar mejillones en un conocido restorán de la zona. «Mas si Fuente murió hace unos años», exclamó Van Impe, mas le pudo más la curiosidad y se presentó a la cena.

Allá se halló con una pareja, un hombre de su edad, con barba, y una chavala belga, llamada Lola, que hizo las veces de traductora a lo largo de la cena. Van Impe no se creía lo que pasaba. El enigmático hombre, clavado a Fuente conforme su testimonio, le contaba anécdotas de carrera que solo 2 conocían. Por educación, Van Impe nada afirmó de la muerte de ‘El Tarangu’. Escuchó desvariado las historias. El hombre pagó los mejillones, la bebida y desapareció.

Nuevo contacto

Se hicieron una fotografía y el enigmático personaje bajó la cara a fin de que no se le reconociese. Van Impe contó la historia a la prensa y a lo largo de meses el misterio ocupó las páginas de los jornales. Hace un año, el enigmático Fuente se puso otra vez en contacto con Van Impe, mas este rechazo la convidación pues tras el primer encuentro fue el centro de las mofas en ciertos lugares de Bélgica.

No obstante, Osselaer, biógrafo de Van Impe, se puso manos a la obra. El viejo vencedor recordaba que le había dicho que vivía en Benidorm, que había querido desaparecer y que llevaba una nueva vida.

La resolución sin aclarar

El cronista nada ha contado de de qué manera ha resuelto este misterio. Solo ha explicado que ha viajado a Alicante y asimismo a Asturias donde se ha entrevistado con la viuda del auténtico Fuente. ¿De qué manera podía conocer detalles deportivos que eran personales de Van Impe y contar historias que solo 2 conocían? ¿Quién es esa persona?

Van Impe a lo largo de muchos años luchó contra la idea que le invadía. «Ha de ser . No puede ser otro», a pesar de haber fallecido unos años ya antes. A fines de mes todo va a quedar resuelto y se descubrirá la identidad de tan enigmático personaje y la historia de una cena que lleva dieciseis años atormentado al ganador del Tour de mil novecientos setenta y seis..

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